domingo, 18 de febrero de 2018

LA MADRE ENTRONIZADA - Análisis

Thomas Cooper Gotch - The mother enthroned

Y ahora vamos a ocuparnos de la pintura en cuestión, que como decía, fue el origen de las pesquisas. ¿Por qué me llamó la atención y cómo llegué hasta ella?
         Pues bien, fue en la época de mis «Diosas del Huerto», cuando investigaba sobre el arquetipo de la Diosa Madre, la Gran Madre Tierra y todas las deidades similares —de presencia constante en la Historia, aunque fuera adoptando diferentes ropajes— que han sido asociadas con la fertilidad.
         Buscando imágenes relacionadas fue como di con este cuadro, una gran pintura en todos los sentidos (tiene casi tres metros de ancho, lo que ha hecho que haya sido expuesta en contadas ocasiones) que se titula (un nombre frecuente en la  escultura y pintura religiosa) La madre entronizada. 

Como explican en el blog La Tradición de la Sabiduría, en un artículo dedicado al culto de María Lionza, los múltiples atributos que concentraba el arquetipo primitivo de la Gran Madre: reina y madre; protectora de la naturaleza y símbolo de la fecundidad, tanto de la tierra como de los nacimientos humanos; diosa de la vida y de la muerte, conocedora de los misterios, señora de la curación; se dividieron en distintas representaciones, creándose diosas que se caracterizaban por uno o dos de esos atributos en especial.

El aspecto de «gran madre» de la diosa ha sido representado millones de veces, desde la antigüedad más remota, manteniendo siempre algunas características fijas. Es muy frecuente la figura de la madre con el niño sentado en su regazo, a menudo en un trono. Con la llegada del cristianismo esas imágenes y esculturas se adoptaron e integraron en el culto, dando distinto nombre a lo que ya existía previamente y sin modificar gran cosa en cuanto a su esencia.

Devaki y su hijo Krisna

Devaki y Krisna
Horus
Isis con el niño Horus.

diosas con niñoDiosa solar con niño
Diosa solar

Virgen con el Niño



virgen sentada con niño
la madre entronizada 










Virgen con el Niño


Virgen del Carmen con el Niño





El cuadro del que hoy nos ocupamos representa en esencia el mismo motivo, pero lo hace desde un enfoque muy diferente que me encantó en su momento. En primer lugar, tiene un carácter totalmente profano. Aquí se representa la dignidad de la maternidad pero desligada de su carácter religioso, sin que la madre tenga que ser, además, ninguna figura virginal, etérea y sin tacha. Y también refleja el sentido de la continuidad, mujeres de distintas edades, en diferentes fases de la vida y diversos estados (las niñas a los lados y en primer plano; las doncellas de blanco; las mujeres más adultas de rojo...); juntas todas alrededor de la figura central, rindiéndole tributo pero, sobre todo, acompañándola. Como un aquelarre "sublimado", una reunión de mujeres (ni ángeles, ni obispos ni nada parecido) festejando la femineidad y la maternidad.

Thomas Cooper Gotch, aficionado a convertir en protagonistas de sus cuadros a niñas y mujeres en especial, dota a esta pintura de una gran majestad, que es a la vez terrena y cercana. Logrando convertir un motivo «clásico» en algo personal que contiene su sello indiscutible.

miércoles, 7 de febrero de 2018

La madre entronizada - THOMAS COOPER GOTCH



The mother enthroned - Thomas Cooper Gotch

Gracias a esta magnífica pintura, de la que luego quiero hablaros, me he topado con este pintor prerrafaelita que no conocía y que incluyo desde este momento en mi panteón de Mus@s (muy bien acompañado por su mujer y su hija, que ellas dan también para grandes inspiradoras a su manera). Porque ellos lo valen XD

Thomas Cooper Gotch


Thomas Cooper Gotch
 Autorretrato. Guapete, ¿no?

Nació en Kettering, (Northamptonshireen, Inglaterra) el 10 de diciembre 1854, en el seno de una familia de clase media británica. Fue pintor e ilustrador y hermano del notable arquitecto John Alfred Gotch.
         Se formó artísticamente en Londres, en la Escuela de arte Hetherlies, entre 1876 y 1877. Más tarde estudió en la Koninklijke Academie voor Schone Kunsten de Amberes, entre 1877 y 1878. En 1879 asistió a la Gotch Slade School of Fine Art de Londres, donde tuvo como maestro a Alphonse Legros.
         En 1881 se casó con su compañera de estudios artísticos Caroline Burland Yates (Liverpool, 1854-Newlyn, 1945) en la iglesia de San Pedro de Newlyn. Juntos viajaron a París y en la capital francesa ambos asistieron a clases en la Académie Julian y a la Academia Lauren. Fue allí donde Thomas comenzó a pintar «au plein-air» (al aire libre). Y donde nació su hija Phyllis Maureen Gotch, en septiembre de 1882.
         Pese a que la salud de Caroline se resintió después del parto, la familia viajó mucho. En 1883 visitaron Australia, y más tarde Francia y Bélgica, Alemania, Austria, Australia, Sudáfrica, Italia y Dinamarca, con el fin de seguir perfeccionando su pintura.
         Vivieron en Londres entre 1884 y 1887, antes de instalarse en 1887 en la colonia de artistas de Newlyn (en Cornualles), donde construyeron una casa familiar a la que bautizaron como Wheal Betsy. En Newlyn la pareja empezó muy pronto a relacionarse con pintores y galeristas. Thomas fundó una academia donde impartía clases de arte a los jóvenes locales y juntos contribuyeron a la fundación de la Galería de Arte de Newlyn, el St Ives Art Club, formando parte de su comité directivo toda la vida. Entre sus amigos en Newlyn estaban, entre otros grandes artistas, Stanhope Forbes y Albert Chevallier Tayler.
         Thomas Cooper Gotch murió el 1 de mayo 1931 tras un ataque al corazón, mientras estaba en Londres preparando una exposición, y fue enterrado en la iglesia de Sancreed, en Cornualles. Caroline le sobrevivió catorce años
        
Fue un buen retratista y un gran paisajista, pero sobre todo, un magnífico colorista, cualidad por la que es valorado y recordado hasta el día de hoy. Comenzó utilizando un estilo naturalista, muy propio de su época y entorno, pero esto cambiaría radicalmente después de un viaje a París y Florencia entre 1891 y 1892. Tras conocer la labor de los románticos europeos simbolistas sus obras realistas del ámbito rural de Newlyn giraron al prerrafaelismo, estilo marcado por sus vibrantes y exuberantes colores, realizando sobre todo escenas de género alegóricas. En muchas ocasiones su hija Phyllis posó como modelo en sus más coloristas pinturas de niños. También Caroline se prestaría a ello alguna vez.
         La primera de estas «nuevas» pinturas: “Corona y cetro” de 1892, fue un rotundo éxito.

thomas cooper gotch

En el comité provisional que se formó previo a la apertura en 1895 de la Galería de Arte de Newlyn, se seleccionaron dos de sus obras para exhibir en la inauguración: «The Reading Hour» y «A Golden Dream».

Aquí tenemos otra de sus composiciones de ese período: Alleluia.

Thomas Cooper Gotch

Alleluia es un ejemplo del nuevo estilo de Gotch, que tomaría como foco generalmente los temas de la maternidad y el desarrollo infantil. Otras muestras de este tipo de trabajo serían The Child Enthroned (1894), The Heir to All The Ages (1897), Un desfile de la infancia (1899) y Holy Motherhood (1902). Estas obras, que comparten un estilo hierático común y se basan también en el simbolismo del ritual religioso, vinculan al artista con el movimiento del Prerrafaelismo Inglés.
 
Thomas Cooper Gotch

Holy Motherhood

Gotch expuso además sus obras en Cornwall, en la Royal Academy de Londres, de la que fue expositor habitual, en el Royal College of Art y en el Salón de París.
         No es muy reconocido entre los historiadores de arte internacional, aunque sí lo es, a un notable nivel, en la historia de la pintura británica. Sus obras están representadas en importantes colecciones de todo el mundo, sobre todo en Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y el Reino Unido. Actualmente en el Reino Unido se siguen exhibiendo regularmente y con frecuencia sus cuadros, siendo objeto de estudios académicos.

En cuanto a Caroline Burland Gotch, ¿qué más os puedo decir de ella? Pues que a nivel artístico es una gran desconocida. Se sabe que expuso regularmente, en la Royal Academy entre 1887 y 1895, y con la Royal Society of British Artist durante toda la década de 1880. Se presentó en el Salón de París en 1897 y 1898, donde le otorgaron medallas de segundo y tercer lugar. Mostró trabajos en la Royal Hibernian Academy en 1879, en el New English Art Club en 1888, en la Society of Women Artist en 1879 y 1893 y también con el Royal Glasgow Institute of Fine Arts entre 1886 y 1894. También se presentó en galerías comerciales. Pero, a pesar de su registro en todas estas exposiciones, existen muy pocos ejemplos de su obra (yo no he sido capaz de encontrar ninguno. Al menos, no con su autoría establecida). Las fotografías (nuevamente, no he hallado nada) muestran composiciones sofisticadas, a menudo con mujeres y niños en casa.

No me sorprende

Creo que nunca podremos conocer el alcance del trabajo artístico de Caroline Burland Gotch, y si tendría relevancia propia hoy en día. Ha pasado a la historia (la del arte y la otra) por ser la (activa) compañera de su marido. Siempre presente, pero siempre en la sombra.

Vayamos ahora con su hija, que ya decía que los voy a tener en cuenta a los tres, en este caso, por ser el ejemplo perfecto de lo que una educación y un ambiente determinado pueden hacer con el desarrollo de una persona.


Thomas Cooper Gotch
"The Child Enthroned".
Phyllis Maureen Gotch (1882-1963) pintada por su padre en 1894.

Phyllis Gotch (Brolles, Francia, 1882) fue un verdadero personaje. Cantante, escritora e ilustradora. Tres maridos, el segundo marqués (del que se divorció) y el último treinta años menor y también descendiente de artistas de Newlyn. De ella decía una amiga, la artista Laura Knight, que era una persona a la que era imposible resistirse. Si ella hubiera sido general, escribió Knight en sus memorias, podría haber llevado a millones a la muerte y la gloria por una causa sin esperanza. Más tarde Phyllis utilizaría ese carisma para hacer campaña por la preservación del Newlyn histórico después de la Segunda Guerra Mundial.

          Phyllis Gotch creció en el círculo afectuoso y amoroso de su familia y de los otros amigos artistas que sus padres tenían en Newlyn. Le encantaba vestirse y organizar todo tipo de entretenimientos y fiestas. Su primer marido fue Ernest Doherty, con quien se casó en 1913. Ernest murió en Sudáfrica, en 1918, dejando a Phyllis sola con su hija Patsy, con la que regresaría a casa, para vivir un tiempo con sus padres. En 1922 se casó con Andre, marqués de Verdieres. Su tercer matrimonio tuvo lugar en 1936 con Jocelyn Bodilly (más tarde Sir), nieto de Francis Bodilly, el artista. Los esposos volvieron a vivir en Newlyn, donde la «Marquesa», como sería siempre conocida, se convirtió en una activista social y política, liderando protestas contra el redesarrollo de Newlyn después de la Segunda Guerra Mundial, y navegando con el Rosebud a los muelles de Westminster en apoyo de conservar el histórico puerto de Newlyn.


***Se puede ver un vídeo con muchas obras del artista en un blog llamado LEMBRANZAS 1.


(CONTINUARÁ...)

miércoles, 24 de enero de 2018

CASAS EMBRUJADAS

Calabazas en el Trastero XXIII


Es posible que el tema de las casas embrujadas, casas encantadas o casas con fantasma, sea uno de los que más ríos de tinta han hecho correr en toda la historia de la Literatura. Con distintas variaciones argumentales y encuadradas en diferentes escenarios y épocas, estas viviendas han proliferado dentro de cada generación y cada escuela literaria, hasta el punto de poder decir que conforma un arquetipo generalizado y omnipresente.
         ¿A qué podrá deberse esta fascinación declarada? Pues yo creo que tiene mucho que ver con todo eso que comentábamos en la entrada que dediqué a la novela «Un fantasma enamorado», de Vernon Lee.
         La creencia en el Genius Loci (el espíritu de un lugar, el carácter propio), el poder evocador y afectivo que concedemos a ciertos lugares cuando dejamos que nos afecten. Porque sentimos que están dotados de alma, que son seres con vida propia, capaces de reaccionar, positiva o negativamente, ante nosotros y los que nos precedieron. Y creemos, decidimos aceptarlo, que algo de todos nosotros se queda clavado a la piedra, al yeso y a la madera y permanece allí para siempre. Será también la ilusión de eternidad que necesitamos para seguir adelante con nuestras quimeras y nuestros sueños. ¿Quién de nosotros no anhela permanecer de un modo u otro? ¿Quién renuncia a dejar alguna huella, por pequeña que sea?

Algo de esto, o todo ello, es lo que impregna y recubre hasta la última de las páginas de esta antología fosca, una más de la publicación cuatrimestral Calabazas en el Trastero. Se ha hecho desear, desde luego (se publicó en junio de 2017), pero ya forma parte de mi estantería, esperando su turno, esta vez sí, para la correspondiente reseña.

Calabazas en el Trastero

Esta es la lista de autores y relatos:
  • Casa ocupada (Javier Vivancos)
  • Cenobia (Iván Humanes)
  • Cláusula 21 (Sergio Moreno)
  • Cuento de hadas con ogro (Lisardo Suárez)
  • Escritores (Andrés Díaz Sánchez)
  • Hotel Carcosa (Salomé Guadalupe Ingelmo)
  • La casa de los juguetes rotos (Víctor Villanueva Garrido)
  • La casa de plástico (Javier Lacomba Tamarit)
  • La casa silente (Daniel Garrido Castro)
  • No entres (Ricardo Cortés Pape)
  • Rescoldos (Erica Gómez Gris)
  • Tentación (L.G. Morgan)
  • Trozos (Jose Alberto Arias)
La antología cuenta, además, con portada de Verónica Leonetti y prólogo de Víctor Selles.

Y, como veis, el relato número 12 (número 11 en el libro): «TENTACIÓN» es de la misma que viste y calza. No voy a hablaros de él porque prefiero que lo leáis (lo tenéis en la web de SACO DE HUESOS a solo 7 € en papel. Y dentro de nada en formato digital aún más económico). Pero lo que sí voy a hacer es dejaros con el extracto que se colgó en la página de Calabazas de facebook, igual que se hizo con todos los demás, para abrir boca.

Pauline Rothschild-Zuber-Horst

Pauline de Rothschild en su casa de París.
Fotografía tomada por Horst P. Horst, 1969
 

TENTACIÓN,

L. G. Morgan 

«Trini acudiría a la casa tres veces en semana, y se ocuparía de que todo estuviera limpio y en su sitio. Aquella sería, seguramente, la última vez que se verían, pues ella paraba poco en casa. Le dejaría el sueldo semanal en el cajón de arriba de la consola del vestíbulo y, por último, si Trini tenía algo que decirle, debería usar el mismo sistema, dejándole una nota en el mismo sitio, nota que ella contestaría lo antes posible.
         Eso era todo en cuanto al trabajo. Por lo demás, solo había una regla inviolable que no debía olvidar si quería conservarlo: la habitación del fondo era sagrada. No se podía entrar allí bajo ningún concepto.»


Y para acabar, os invito a leer en la web Ocio Zero una RESEÑA muy completa sobre este número calabacero.

martes, 23 de enero de 2018

FLAPPERS FAMOSAS - 4

Flappers

Con esta entrada (que hoy actualizo y que publiqué por primera vez en junio de 2015), y estas tres fantásticas mujeres: Josephine Baker, Helen Kane y Doris Eaton Travis; finalicé la serie dedicada a la New Woman, la nueva mujer que surgió durante los primeros años del siglo XX.
         Hay muchos más nombres dignos de mención de los que yo he podido recoger, pero me conformo con que esta escueta lista sirva como ejemplo de ese nuevo modelo de mujer que algunas visionarias se atrevieron a soñar, y que marcó un desafío histórico gracias al cuál hemos logrado alcanzar importantes conquistas el resto de nosotras.

Como habréis comprobado, el destino de la mayoría de ellas fue bastante cruel, como corresponde a cualquier femme fatale que se precie; que para eso eran unas perdidas, empeñadas en subvertir el orden «natural» de las cosas, y se merecían el pertinente castigo divino. Claro que, si esto no era así, ya se encargaba la sociedad de que no se fueran de vacío.
         Hay que decir también que, entre la chica moderna e independiente que se rebelaba contra las convenciones impuestas, y la sofisticada "hembra" que seducía a los hombres para dejarlos tirados después, con el corazón destrozado; la mayoría de la gente no hacía más distinción que la que imponía el número de conquistas de cada una.
         La mujer fuerte e independiente causaba estragos en el personal, pero al mismo tiempo (o tal vez por eso mismo) merecía la censura de los mismos que habían pecado con ella. Curioso, ¿no? La conclusión más inmediata parece ser la de que el pecado tiene un innegable efecto seductor, aunque haya luego que expiarlo con penitencia. Y claro, puestos a escoger, mejor que la penitencia la haga el otro (o sea, ella, la pérfida mujer) y no uno mismo.

Josephine Baker

Josephine Baker



Josephine Baker

Nació en 1906, fruto de las relaciones entre Carrie McDonald, una mujer negra que trabajaba de lavandera pero que tenía aspiraciones artísticas, y Eddie Carson, un batería blanco de vodevil, que las abandonó al poco. Tuvo una infancia infeliz, en medio de una de las zonas más peligrosas de St. Louis, Missouri y fue víctima de conductas racistas. Trabajó de criada, hasta que descubrió el teatro.

         Se casó por primera vez a los 13, ganó su primer concurso de baile a los 14 y a los 19, sola e independiente, divorciada de un segundo marido, debutó en París.
         Primero fue el escándalo, y luego la adoración. Con 21 años haría su primera película, convirtiéndose en la primera actriz afroamericana en protagonizar una, e inició también su carrera musical. Se convirtió en la artista mejor pagada de Europa, rivalizando con otras grandes del momento como Gloria Swanson y Mary Pickford por ser la mujer más fotografiada del mundo. Se dice que a ella se debe la introducción del charleston en Europa.
         A la primera película le seguirían otras dos igualmente exitosas: Zou-Zou (1934) y La princesa Tam-Tam (1935).
         A los 30 años realizó una gira por los Estados Unidos, donde no obtuvo el éxito esperado. Los norteamericanos consideraban sus espectáculos demasiado promiscuos y reprochaban a la artista que hablara francés y que pareciera "una extranjera".
         A su regreso a París volvió a casarse, obteniendo con ello la ciudadanía francesa. Llegaría a coleccionar 4 maridos y medio (su quinta boda solo fue en realidad una ceremonia simbólica, en la que ella y su gran amigo Robert Brady, un artista homosexual, se prometieron amor hasta la muerte) y contaría entre sus amantes a algunas mujeres notables. Josephine era claramente bisexual, pero mantuvo esa parte de su vida fuera del alcance del público general.
         Durante la II Guerra Mundial se unió a la Resistencia y actuó para las tropas aliadas, instando a los soldados de todas las razas a acudir juntos a verla. Colaboró con la Cruz Roja y condujo ambulancias. Recibió la Medalla de la Resistencia y la Legión de Honor.
         Volvió a casarse con el director de orquesta blanco Jo Bouillon. Regresó al espectáculo y estuvo en Cuba y USA, donde apoyó activamente el Movimiento por los Derechos Civiles.
         De vuelta en Francia y retirada de los escenarios, compró el Castillo de Milandes, en el sur, y allí se instaló con los 12 niños que había adoptado, de distintas razas, a los que llamó la tribu del arco iris.
         Tuvo que volver de vez en cuando al espectáculo por necesidades económicas, aunque también recibió ayuda de gente que la admiraba, como la princesa Gracia Patricia de Mónaco. Murió en 1975 de un derrame cerebral, recibiendo honores como pocos personajes públicos.

Helen Kane

Helen Kane

Helen Kane

Nació en 1904 en New York, siendo la menor de tres hermanos. Su padre era hijo de un inmigrante alemán y su madre era de origen irlandés. Ella trabajaba de lavandera y él de manera intermitente, en lo que le iba saliendo. La situación económica familiar fue siempre, por tanto, bastante precaria.
         Ya desde el colegio Helen destacó por sus dotes y aficiones artísticas, y a los 15 años trabajaba como parte integrante de la obra de los Hermanos Marx «On the balcony», con la que recorrieron el Orpheum Circuit (una cadena de salas de vodevil y cines que estuvo en vigor hasta 1927).
         Durante la década de los 20 actuó como cantante y bailarina dentro del género del Vodevil, alcanzando una gran popularidad en los teatros de Broadway. En 1929 comenzó a hacer películas, participando en varias películas sonoras con la Paramount, pero su fama se desvaneció pronto.
A Helen Kane se la conoce por ser la inspiración del personaje de animación Betty Boop. Era el prototipo perfecto de chica flapper, con su carita redonda enmarcada en unos rizos negros, sus grandes ojos y sus labios de pitiminí, junto a su corta estatura (1.55 m.) y sus formas voluptuosas. Representaba el ideal de belleza femenina de esa nueva mujer, moderna y liberada.
         Betty Boop nació en 1930. El animador Grim Natwick, que trabajaba para los Fleischer Studios, presentó una caricatura de Helen Kane como una perrita caniche con largas orejas y una voz chillona, como parte de una serie de dibujos ya existente. Betty Boop, como se llamó el personaje, se hizo enseguida muy popular y obtuvo su propia serie. En 1932 se convirtió en un ser humano, y las orejas fueron transformadas en los famosos pendientes de aro.
         Pero Betty Boop, lejos de favorecer a Helen Kane, no hizo sino perjudicarla. Los estudios Paramount, empleadores de Helen y distribuidores de los Fleischer, dejaron de apoyar la carrera de la cantante para volcarse en la del dibujo animado. Así, según subía Betty, bajaba Helen.
         En mayo de 1932 Helen Kane presentó una demanda contra la Paramount y Max Fleischer, por competencia desleal y apropiación indebida de su imagen. Se basaba en el evidente parecido que había entre su estilo y el del dibujo, e incidía en que el personaje imitaba su forma de cantar, aniñada y con acento de Brooklyn, y que la había hecho conocida como la Boop-Oop-Doop Girl, en alusión a ese encadenado de sílabas y sonidos que introducía en sus canciones.
         El juicio duró dos años y se falló en contra de Helen, pues el juez estimó que su forma de cantar no era algo único y que, por tanto, no podía decirse que Betty Boop la hubiera copiado a ella y solo a ella. (Resulta curioso constatar que uno de los testigos importantes de la defensa fue Mae Questel, una cantante que se había dado a conocer precisamente en un concurso de imitadoras de Helen Kane, y que en esos momentos prestaba su voz a Betty Boop, cuya imagen había adoptado).

Aquí Mae Questel


A partir de 1931 su estrella declinó lentamente. El cine dejó de ofrecerle papeles y Helen volvió a los teatros y a las actuaciones en diversos clubes nocturnos. En la década de los 50, tras un homenaje en su honor, volvió a adquirir cierta notoriedad, trabajando en varios programas televisivos en los que cantaba, y fichando por una compañía discográfica.
         Murió en 1966 víctima de un cáncer de mama con el que había batallado durante diez años. Tenía 62 años. 


Doris Eaton Travis


Doris Eaton Travis

Folies Bergère

Doris Eaton Travis

(14 de marzo de 1904 - 11 de mayo de 2010)



Me encanta acabar con esta mujer, una absoluta triunfadora en todo aquello que se propuso. Muchas de sus coetáneas, como hemos visto, sobre todo si se trataba de mujeres independientes que se movían fuera de los cauces marcados, fueron derrotadas por sus destinos. Se enfrentaron en una lucha sin cuartel contra los mandatos de género imperantes, y pagaron el precio. 
         Pero con Doris Eaton Travis no fue así. Quizá la diferencia la marcó su familia, ya diferente de por sí. En su casa se daban cita distintas celebridades de la época, se tocaba el piano, se tomaban copas, se ensayaban espectáculos y se bailaba. Así, no era de extrañar que todos los hermanos salieran artistas (las cinco chicas y los dos chicos). 
         A los 14 años, mediante un engaño, Doris consiguió un contrato como corista y bailarina con los dueños del Ziegfeld Follies, la versión americana de la revista musical parisina Folies Bergère. Pronto empezó a hacer las sustituciones de la estrella principal. Después de un año ya tenía sus propios números como protagonista. 
         Fue por aquel entonces cuando quiso conocer cómo era el cine. Participó en varias películas mudas y luego, parece ser que con la curiosidad ya saciada, regresó a los musicales.
Por unos años se instaló en la costa Oeste, y fue allí donde conoció al primer gran amor de su vida: Nacio Herb Brown, uno de los compositores de Cantando bajo la lluvia, pieza que Doris interpretaría por primera vez, en 1929. Su relación con Nacio se prolongaría, intermitentemente, durante ocho años.
         De vuelta en Broadway, en plena depresión y cuando las oportunidades escaseaban, tuvo la suerte de encontrar a Arthur Murray, un conocido profesor de baile, que la contrató como profesora de claqué.
         Durante más de treinta años se desempeñaría en el sector, pasando de profesora a directora del estudio. Y luego, abriendo diferentes sucursales por todo el país. Sería entonces cuando conocería a su futuro marido, Paul Travis, que la cortejaría durante once años pero al que finalmente daría el sí quiero y prometería convencida un «hasta que la muerte nos separe». Su matrimonio duró cincuenta años, hasta el fallecimiento de Paul.
         Por la misma época fue también la autora de una columna periodística dedicada al baile y publicada en el Detroit News y presentó un programa televisivo local durante siete años.
         Después de retirarse como profesora de danza en 1968, su marido y ella compraron un rancho en Oklahoma. Bajo su administración la finca cuadruplicó su tamaño y los caballos que criaron obtuvieron excelentes resultados en las carreras, lo que contribuyó sin duda a su prosperidad. Doris continuó dirigiéndolo hasta 2008.
         En 1992, ya con 88 años, Doris se graduó Cum laude en la Universidad de Oklahoma, y en 1998 volvió a Broadway para bailar en un acto benéfico, en el mismo teatro donde debutara. En 1999 tuvo un pequeño papel en una película de Jim Carrey. 
         Falleció en 2010, a los 106 años, siendo la última de las Chicas Ziegfeld en desaparecer.

jueves, 18 de enero de 2018

Y tú, ¿con qué te inspiras a la hora de crear?

Aykut Aydogdu
Per più informazioni leggi qui: http://www.tuttartpitturasculturapoesiamusica.com/2017/09/aykut-aydogdu-1986-surrealist-digital.html
© Tutt'Art@ | Pittura * Scultura * Poesia * Musica |
Aykut Aydogdu

Estoy con los últimos retoques de una novela de fantasía que quiero autopublicar (traduciendo a un lenguaje más realista: «estoy sudando tinta para poner punto y final al proceso de corrección-pulimento de mi maldita novela, y poder así mandarla a imprenta de una vez»).
         Concretamente, en la fase «mapa», superadas ya las fases «anexos», «glosario» y «requetecorrección refinitiva».
         Como soy una obsesa del realismo (de introducir, al menos, un cierto realismo) en lo fantástico, me empeño en recrear en mis novelas o relatos aspectos que fueron ciertos, objetos, usos y costumbres que nos han llegado desde el pasado y que podemos conocer a partir de disciplinas como la historia, la geografía y el pensamiento.
         ¿Por qué esa intención, que me acompaña en cada obra que abordo? Pues porque creo que eso da a mis historias el poso necesario para poder implicarse en ellas, haciendo que el mundo imaginado adquiera así la densidad precisa. Ese «sé que esto no es verdad pero podría serlo» tan importante a la hora de vivir al cien por cien una historia.
         Así pues, en medio de ese proceso de continua documentación —en este caso concreto, mientras buscaba ideas para dibujar los iconos que pondré en el mapa en representación de castillos, casas solariegas o construcciones similares— aparecen de vez en cuando tesoros inesperados que me sirven de total inspiración. Chispas de luz que acaban encendiendo pasajes imaginados e historias que plasmar en uno u otro momento.
         Mi último tesoro desenterrado han sido estas maravillas arquitectónicas, cuyo aire característico recordaba vagamente de algunos edificios que vi en Suecia (que ahora sé que eran campanarios), lo que me conjujo a iniciar la búsqueda y a alcanzar el consiguiente hallazgo.

Stavkirke, y otras iglesias de madera medievales


Vik - Noruega
Iglesia de Hopperstad, Vik, Noruega
Fotografía de José Luis Sarralde

Las iglesias de madera, primorosamente talladas, que se conocen con la palabra noruega stavekirke (o stavkirke) se levantaron en la Edad Media a lo largo y ancho de la parte noroccidental de Europa; aunque actualmente se encuentren casi únicamente en Noruega, ya que el resto ha ido desaparecido con el tiempo.

         En muchas partes del mundo se construyeron durante el medievo inmensas catedrales de piedra. En Noruega, y otros países del entorno, se usó una técnica similar para construir en madera. Gracias al interés de los vikingos por la construcción de barcos y viviendas, la técnica y la tradición de la talla de madera se desarrolló más que en otros lugares. El trabajo de la madera culminó con las stavekirke.
         Hay varios tipos de iglesias de madera, pero una cosa que tienen en común son los postes angulares (stave) y un marco de madera con tablones que se aguantan sobre soleras. Estas paredes se conocen como paredes stave, y de aquí el nombre de stavkirke. 
         Las puertas y remates de madera de estas iglesias fueron bellamente talladas. Las decoraciones en el interior incluyen una interesante combinación de motivos cristianos y lo que se supone que son temas Vikingos pre-cristianos, con animales y dragones.

Iglesia de madera de Gol. Noruega. Ilustración

Las excavaciones arqueológicas han revelado que las stavkirke son en realidad descendientes de construcciones en empalizada y de las más recientes iglesias de postes. Se conocen edificios en empalizada que datan de la Era Vikinga; éstos eran edificios sencillos compuestos de troncos partidos a la mitad cuyo extremo inferior se enterraba en el suelo, formando una pared que se dotaba de un techo. Pese a su sencillez, la construcción podía perdurar por décadas o incluso por siglos, sobre todo si se construía sobre grava.
         En las iglesias de postes, más evolucionadas, los muros se colocaban sobre una solera (pieza de madera horizontal) y únicamente los postes esquineros eran clavados en el suelo.
         La siguiente fase partió de la observación de la susceptibilidad de los postes esquineros a la putrefacción, al estar en contacto con el suelo húmedo. Para evitar eso, los postes fueron colocados sobre grandes piedras, incrementando así su tiempo de vida.
         En las iglesias más evolucionadas, los postes se colocaron sobre un marco rígido de soleras que descansaba sobre cimientos de piedra. Esta es la stavkirke en su forma más madura. 

Noruega es el país que conserva la inmensa mayoría de las stavkirke. La mayor parte de éstas fueron erigidas entre 1150 y 1350, aproximadamente. En la Edad Media hubo un número aproximado de 1000 stavkirke en el país, aunque según otras estimaciones, el número podría ascender hasta 2000 iglesias. La mayoría desapareció entre 1350 y 1650, coincidiendo con hechos cruciales como la peste negra y la reforma protestante. En 1650 quedaban cerca de 270, cien años después 34, hasta llegar a la cifra actual de 28.
         Una obra fundamental para el estudio de las stavkirke, es el libro De Norske Stavkirker (Las Stavkirke Noruegas) de Lorenz Dietrichson, de 1892.



La iglesia de Urnes, dibujada por Johan Christian Dahl

Iglesia de Vang, Noruega

Algunas iglesias de madera fueron salvadas por particulares, que apreciaron sus virtudes y su valor histórico y artístico. El pintor noruego J. C. Dahl, por ejemplo, rescató la iglesia de Vang de su demolición tras la promulgación de la nueva ley eclesiástica de 1851, que establecía que las iglesias parroquiales de Noruega debían tener cupo para al menos una tercera parte de la población de la parroquia.
         Varias iglesias más fueron rescatadas por la Sociedad para la Preservación de los Monumentos Antiguos.
         Algunas fueron compradas y permanecieron en su sitio original; otras fueron trasladadas, como la iglesia de Vang, llevada a Polonia. La iglesia de Gol se transportó hacia la colección del rey Óscar II en Bygdoy y actualmente pertenece al Museo Popular de Noruega. La iglesia de Fortun fue llevada a Bergen, la de Garmo a Maihaugen, y la de Haltdalen al Museo Popular de Trondelag.

Suecia. Poco se sabe de las stavkirke medievales de Suecia, a falta de suficientes representantes actuales y de fuentes escritas. Sólo una de ellas permanece en pie, la sencilla iglesia de Hedared, construida alrededor de 1500 en el lugar de una stavkirke más antigua.

Iglesia de madera de Hedared, en Suecia

La desaparecida iglesia de Skaga se halla asociada a leyendas; construida sobre un lugar de culto pagano, fue demolida en  1826, supuestamente para destruir definitivamente las creencias nórdicas antiguas (yo doy fe del éxito obtenido en Suecia en dejar atrás, y olvidar, los viejos modos de vida y las creencias, hasta el punto de que cuesta mucho asociar con el país actual la antigua cultura vikinga. Lo que es una pena, en mi opinión).
         Otros restos interesantes son los de la iglesia de Hemse, en Gotland, que aunque llamada stavkirke, en realidad se trata de una iglesia de empalizada. Los restos de Santa María la Menor en Lund comprenden rastros de técnicas tanto de empalizada como de postes.
         Sólo en Escania (provincia del sur) había cerca de 300 iglesias en la primera mitad del siglo XI, pero se desconoce el número de stavkirke. En años recientes se ha iniciado la reconstrucción de varias stavkirke suecas, entre las que figura la iglesia de Skaga.

Dinamarca. Se han hallado restos y huellas arqueológicas de iglesias de postes en varios lugares del país, como en la iglesia de piedra de Jelling. Aún se conservan partes de algunas stavkirke danesas, por ejemplo una viga con una cabeza de dragón procedente de la iglesia de Norre Horning, en la península de Jutlandia.

  Reconstrucción de la iglesia de Hørning, en el Museo Moesgard, Aarhus, Dinamarca


¿No son súper, pero súper, interesantes? Cómo no compartir entonces con vosotros el resto de cosas fantásticas que he descubierto :-)
         Si alguien no quiere culturizarse más por hoy, se siente. Abrid la mente y dejaros embargar por el olor del mar y el frío extremo, y refugiaros con la imaginación en alguno de los rinconcitos en penumbra que albergan estos edificios mágicos. ¿Quién sabe si tendréis la suerte de sorprender a algún antiguo vikingo, rezando en secreto a los viejos dioses, desplazados por el Dios cristiano? Si es así, no lo molestéis; creo que no hace falta recordaros que solían tener un carácter un tanto explosivo, y podríais acabar ensartados en el extremo de una espada norteña.


Tipos de Stavekirke

Información que aparece en el blog: LA EXUBERANCIA DE HADES
Las stavkirke se clasifican en dos tipos:


Tipo A: En la base de estas iglesias hay cuatro soleras sobre un cimiento de rocas poco profundo. Estas soleras están interconectadas entre sí por muescas y espigas en sus extremos, formando un marco cuadrado rígido. Los postes esquineros (stav) se cortaban en cruz en su extremo inferior, y la espiga resultante se colocaba sobre una muesca en cada esquina del marco de soleras. En el lado superior de las soleras hay un surco en el que están colocados verticalmente los tablones (veggtilene) de los muros a manera de cuñas.
         El armazón de la iglesia se terminaba con una solera superior (stavlægje) con un surco en su lado inferior, en el que se introducía el extremo superior de los tablones de los muros.
         Las soleras superiores sostienen la armadura del techo; ésta consiste de un sistema en tándem formado por un par de cabrios principales (taksperre), que dan la inclinación al techo y sostienen el travesaño, y un par adicional de vigas en tijera (saksesperre), que funcionan como puntales de los cabrios. Tanto cabrios como vigas de tijera parten de un mismo punto en la solera superior. Además, hay viguetas perpendiculares que conectan a cada cabrio con el del lado opuesto; el resultado es una especie de celosía bastante rígida.
         Las stavkirke de Tipo A se subdividen a su vez en tres subgrupos (pero me voy a apiadar de vosotros y lo voy a dejar aquí. Quien quiera seguir gozando con estos pormenores arquitectónicos, que mire el blog mencionado).

Tipo B: Estas iglesias fueron llamadas anteriormente iglesias de tres naves para distinguirlas de las de Tipo A, de nave única. Esa denominación empleada, entre otros, por Lorenz Dietrichson, ha caído en desuso, pues implicaba que las stavkirke tenían una nave central y dos laterales, es decir, una disposición de basílica. Sin embargo, lo característico de las stavkirke con sala central es un deambulatorio (omgang), que rodea a la sala central (mitrom) por los cuatro costados, a diferencia de las naves laterales. En todo caso, las stavkirke muestran cierta similitud con las iglesias de planta central, con la diferencia que la sala central de las stavkirke es siempre rectangular.
         Sobre los cimientos de piedra hay cuatro gruesas vigas de madera (grunnstokker) que se cruzan entre sí y forman un rígido armazón en forma de un signo #. Cada viga se extiende entre 1 y 2 metros más allá del punto de intersección. Los extremos de las vigas sostienen las soleras de los muros exteriores, formando un marco cuadrado horizontal independiente del marco cuadrado central formado por las vigas gruesas.
         Los postes de la sala central se colocan en el cuadro central y son los encargados de sostener el techo elevado de la sala central.
         En el marco horizontal exterior de soleras reposan las cuatro paredes de tablones con sus postes esquineros, que son las que sostienen el techo bajo del deambulatorio que rodea a la sala central.
         Así, dando una impresión de basílica, el techo queda dividido en 2 niveles y la sala central y el deambulatorio permanecen divididos por hileras de postes a manera de pilares.
         Los postes de la sala también se conectan a las soleras superiores de los muros por medio de vigas, lo que le da a la iglesia rigidez lateral.
         Casi en la cima de los postes se insertan entre éstos las soleras superiores para soportar los muros de la sala central, que quedan en contacto con el exterior. En el extremo superior de los muros de la sala se coloca un tercer marco de soleras, del que parten las vigas del techo, en una disposición similar a las stavkirke de Tipo A. 
         Las stavkirke de Tipo B se subdividen a su vez en dos subgrupos (que también me saltaré. En vez de eso, os voy a poner dos fotos de estos dos tipos de iglesias. ¿A que soy maja?).

   Iglesia de madera de Lom, en Noruega 


Iglesia de madera de Borgund, en Laerdal, Noruega



Otras iglesias de madera de características similares en otros lugares



Kizhi Pogost, en Karelia, Rusia












Kizhi Pogost es un sitio histórico que data del S. XVII, situado en la isla de Kizhi. La isla se encuentra a su vez en el lago Onega, en la República de Karelia, en Rusia.

         El pogost (recinto parroquial) es el área delimitada por la valla, que incluye dos grandes iglesias de madera (la Iglesia de la Transfiguración, coronada por veintidós cúpulas de madera de abedul, y la Iglesia de la Intercesión, con nueve cúpulas) y un campanario. El pogost es famoso por su belleza y longevidad, a pesar de que está construido exclusivamente de madera y no tiene un solo clavo. En 1990, fue incluido en la lista de la UNESCO  de sitios del patrimonio mundial y en 1993 se enumeró como sitio del patrimonio cultural ruso.

Otra imagen de la Iglesia del conjunto:

La isla de Kizhi constituye un auténtico museo al aire libre, muestra perfecta de la vida rural rusa, donde también se pueden ver antiguos molinos y cobertizos, viviendas, capillas… Un total de 89 monumentos arquitectónicos de madera que hacen de la isla una joya que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.

ACTUALIZO, con este mágico atardecer de la Isla Kizhi, que he encontrado en el blog ISLAS DEL MUNDO, cuya visita recomiendo, ya que aporta más datos sobre el Museo:





PÁGINAS DE INTERÉS DONDE AMPLIAR INFORMACIÓN:

Para el tema de las Stavekirkes - NORUEGA
Para conocer algo más sobre la cultura y sociedad vikinga - HELLA, THE VIKING
Para otras construcciones de madera similares -  LA ISLA DE LAS IGLESIAS DE MADERA