miércoles, 14 de junio de 2017

Crónicas de un pueblo... Digo, de un barrio

Antonio García Cuadrado

¿Os acordáis de esto? De «EL DÍA DE LOS LIBROS VIVIENTES» con el que festejamos el último 23 de abril, Día del Libro.
          Bien, pues ahora que nos hemos repuesto de los últimos saraos primaverales ha llegado el momento de contaros cómo fue y cómo resultó el asunto. Que una cosa son los planes que uno hace y otra muy distinta lo que la realidad quiera proporcionarnos.
         Para empezar, diré que la realidad se portó extremadamente bien :-) Tuvimos ambientazo toda la mañana. Arrancamos a las 12.00 con todo dispuesto. Los tenderetes, el escenario y la jaima. Los banderines, las balas de paja y el rincón de lectura. Y, lo más importante, gente expectante que iba de puesto en puesto en busca de tesoros insospechados.

 
Guillermo Glez. Rivero

 Antonio García Cuadrado

Ahora sí, comencemos el espectáculo. ¡Señoras y señores, damas y caballeros! ...

Acérquense a contemplar lo nunca visto. Vengan, vengan a nuestra plaza y sean testigos de algo inolvidable. Pues aquí, en el corazón de Manoteras, se ha producido un hecho insólito. El reloj ha dado marcha atrás en el tiempo y nos ha catapultado de golpe hasta la mismísima Edad Media.
 
Antonio García Cuadrado
¿Y por qué ha podido suceder esto?, se preguntarán ustedes, muy bien preguntado. Ay, amigos, permítanme recordarles que hoy, 23 de abril, es nada más y nada menos que el Día del Libro.

¿Y qué pasa cuando uno se deja seducir y abre un libro? Pues cualquier cosa, puede pasar de todo. Los libros son peligrosos, no nos equivoquemos; son capaces de llevarnos desde la China imperial al espacio, desde el siglo III al XXI pasando por el XV. Nos sumergimos en sus historias y estamos perdidos. Nos llevan de aquí para allá como les da la gana. Conocemos a personajes insospechados, nos metemos de lleno en aventuras de las que no sabemos cómo vamos a poder salir.
En fin, el caos, el acabose.

Es por esto que me da en la nariz que algo han tenido que ver aquí. Tanto libro junto…


Guillermo Glez. Rivero

Pero no se preocupen, que no vamos a aburrirnos en este mercado medieval; tenemos preparados unos cuantos entretenimientos que harán que se nos pase la mañana en un suspiro. Nos va a hablar de todo ello nuestro gran amigo Charlie Marlow...

Pregón a cargo de En costas extrañas y El corazón de las tinieblas

Charlie, aquí donde lo ven, es un intrépido marinero venido de las más tórridas selvas de África. Él... —lo siento, Charlie, tengo que decírselo— Se ha escapado directamente de las páginas de la novela «El corazón de las Tinieblas», de Joseph Conrad. Con él los dejo, para que les cuente el programa, que yo me voy a almorzar. Tengo por ahí un barrilito de ron…
Hasta más ver. Queden con Dios.

Charlie Marlowe - Antonio García Cuadrado

—(Charlie Marlowe) Llego por los pelos, que conste. La malaria casi acaba conmigo, y por si eso fuera poco luego las fieras, y más tarde los ríos infectados de cocodrilos, parecían haberse puesto de acuerdo para acabar el trabajo.
         »Pero, en fin, no soy yo hombre al que le guste quejarse (ejem, ejem) así que me pondré a lo mío, que es contarles lo que pueden esperar del programa de hoy.
         »En primer lugar tendremos a un insigne trovador. Venido de las cortes de media Europa, y curtido por igual en palacios, plazas y graneros (con alguna actuación estelar, y para poco público, en los pajares de cierta granja), declamará para nosotros sus historias Rodrigo el Magnífico.


Antonio García Cuadrado

Guillermo Glez. Rivero

»A continuación se irán salteando distintas actuaciones: cantará para nosotros el elegante artista italiano Davide Prattini meglio, acompañado como de costumbre por la sin par instrumentista Lucía la Veneciana.



Antonio García Cuadrado

Davide Prattini Meglio - Guillermo Glez. Rivero

 
 Lucía la Veneciana - Guillermo Glez. Rivero

 
Antonio García Cuadrado

»Y danzarán en nuestro escenario las integrantes de la Tribu Samarkanda, un conjunto de bailarinas orientales llegadas del más acá en su alfombra mágica.

Antonio García Cuadrado
Guillermo Glez. Rivero

»Y, por supuesto, intercalaremos trozos del desfile de los Libros Vivientes, dispuestos a abrirse de páginas para mostrarnos todos sus argumentos.

 Guillermo Glez. Rivero

(Más fotos aquí: http://kulturakomissiya.blogspot.com)

»Podréis además reponer fuerzas, en todo momento, degustando las viandas de los dos magníficos bares de esta plaza. Y aflojar vuestras bolsas para comprar maravillosos libros de segunda mano, flores, artículos del mercadillo del Huerto Comunitario de Manoteras y artesanía de la asociación Dcyde.
 »Para poner la guinda al pastel, a las 15 horas (más o menos) celebraremos la entrega de premios de nuestro Certamen Literario. Emoción y suspense hasta el final, pues será en ese momento cuando los esforzados escritores que concursan conozcan el resultado de sus trabajos y fatigas.



Primer y segundo premio categoría de adultos. Había otras dos categorías: juvenil e infantil.


(Antonio García Cuadrado) 














»Y ahora nada más. Que empiece la fiesta.



*** Para quien no recuerde (tal vez no la haya conocido siquiera) la serie de TV que da título a la entrada —como un guiño a otros tiempos y a otros estilos de contar historias— vaya este paréntesis; escuchemos la sintonía que sonó en tantos hogares españoles desde 1971 hasta el 74. Se trata de una versión del I could easily fall in love with you, de The Shadows, con Cliff Richards a la voz.




Si alguno siente curiosidad, o nostalgia, puede encontrar más información de la citada serie aquí: LA FICHA ROSA DEL TRIVIAL

jueves, 8 de junio de 2017

Diosas del Huerto - Las protagonistas

DANA, la Diosa que viajó desde las llanuras indoeuropeas

Diosa Danu


Info extraída del blog LA DIOSA DANA y de RUNA MÁGICA:

La diosa Dana es una deidad celta asociada con la Madre-Tierra, con la luna y las mareas.
         Sus principales símbolos son el hacha (representa la autoridad), el cayado (como guía de su pueblo) y la serpiente (símbolo de fecundidad).

En la mitología celta, Danu o Dana (ese es su nombre irlandés; aunque también se la conoce de otras maneras: Annu o Anna, Donu o Dôn; según el pueblo del que hablemos) es la madre de Dagda, el buen Dios, (aunque en otras fuentes aparece como su hija o como su esposa) por lo que por nacimiento ambos pertenecían a los dioses de la vida, la luz y el día.
         Es la diosa madre suprema, ascendiente de todo el panteón céltico. Sus hijos fueron los conocidos Tuatha dé Dannan.

Su epíteto significaría «aguas del cielo». Expresándonos históricamente Danu, indica también al río Danubio en cuyo ámbito se definieron y desarrollaron los celtas antes de su expansión por Europa. Místicamente hablando, Dana es la Madre-Río que fertiliza con sus aguas las tierras donde estos se asentaban.
         La noción de una diosa Madre está presente en casi todas las religiones del planeta, desde sus propios inicios y orígenes. El río, arroyo o mar, son expresiones de la Madre Divina, lo cual los convierte en sagrados. En relación al mar encontramos a la Luna, regente de las mareas y de todo lo femenino.
         Todos los lugares sagrados tienen su espíritu guardián, encargado de cuidarlos, el cual puede convertirse en gato, pájaro, pez, según lo que la diosa, la Tierra Madre, prefiriese. Existen numerosas inscripciones celtas, galo-romanas, representando a la Madre como una tríada (Triple Diosa: Dana-Mujer, Brígida o Brigit-Doncella y Anu-Vieja, benévolas y dadivosas), elemento común con los griegos. Los celtas en esta materia, no fueron diferentes.

En ese aspecto triple es frecuente en la mitología encontrarla encarnando distintas apariencias: como una anciana de horrible aspecto o bien como una bella y esplendorosa mujer de aspecto compasivo, según el caso que se tratase. Este cambio de apariencia externa era muy común y tenía como fin poner a prueba a los hombres que quisieran poseer la autoridad del país o la zona. Saldrían bien librados de la prueba siempre que fuesen justos y estuvieran libres de celos, temor o tacañería.
         Los druidas solicitaban su permiso para encomendar las almas de los difuntos a través de las puertas de los sidhs***, es decir, las puertas hacia la nueva vida en el Otro Mundo.
         El folclore popular la relacionó más tarde con las hadas y los enanos o Korrigans, al ser desterrada por los nuevos dioses, los milesianos, a los sidhs, junto con sus seguidores, los Tuatha De Danam. Los milesianos se quedaron el mundo de arriba y los hijos de Dana habitaron desde entonces bajo la tierra.

***Los sidhs o sidhe son palacios subterráneos, generalmente situados bajo alguno de los montículos, túmulos sagrados o colinas tan frecuentes en la antigua Irlanda.

Así una diosa como Dana, diosa del sol, de la luz y la fertilidad, pasó a ser considerada la deidad lunar del mágico y sereno inframundo.

Lo que sí queda clara es su función, por encima de todo, de Diosa Madre. Además, muchos coinciden en que el origen de Dana puede ser una deidad primigenia pre-indoeuropea con posibles tintes sumerios. Muchos ven a esta diosa, la Diosa Dana, en la Anna Purna de la India, la diosa Ana de los pelasgos o la Innana sumeria. Las primeras diosas madre de las épocas pre-celtas simbolizaron la fuerza de la tierra y su capacidad nutricia, la protección materna y la fertilidad.

***De este modo, y tal como yo pretendía, el arquetipo de la Diosa Madre, Madre Tierra y madre naturaleza, parece algo universal, pues las raíces de todos los mitos permanecen ligadas estrechamente en todos los rincones del mundo.

Con las invasiones romanas y sus nuevos dioses, Dana se convirtió en Diana, la diosa de la luna y la caza y tuvo un culto muy arraigado en todas las regiones celtas, por encima de cualquier otra diosa romana, lo que demuestra que la creencia en Dana seguía arraigada bajo esta nueva forma.

***
 
Se la consideraba diosa de la literatura bajo el nombre de Brigit. Era la señora de la poesía, la adivinación y la sabiduría. Su fiesta se celebraba el uno de febrero, cuando los celtas festejaban Imbolc, el comienzo de la primavera; motivo por el cuál también se la asociaba con la fertilidad, tanto de los campos como de los animales y los seres humanos.
         En Escocia, y justo por ser diosa de la fertilidad, una vez llegada la cristianización fue asimilada con Santa Brígida, la comadrona de la Virgen María, y por eso era invocada por las parturientas cuando daban a luz. En el caso de Irlanda, igualmente Brigantia fue sustituida por santa Brígida de Kildare. Curiosamente, en aquel lugar donde los celtas habían mantenido desde tiempo inmemorial un altar con fuego permanente en honor a la diosa, fundó la santa un monasterio de religiosas. Se cuenta que a tan poderosa Isla de mujeres no podía acercarse ningún varón.

Dama del lago
 La Diosa como Dama del Lago 

Cabe recordar, sin embargo, que la diosa no siempre estaba de buen humor, y cuando el tema de la cosecha no iba bien, para calmarla, se solía sacrificar un gallo en donde tres corrientes de agua se encontraban.
         La diosa madre pasó a llamarse, tras la cristianización, Santa Ana, la madre de la Virgen María, manteniendo su antiguo prestigio como diosa de la fertilidad y protectora, bajo los auspicios de la luna.

Más info en MITOS GRIEGOS CORTOS.


Diosa tricéfala-Eva Widermann & Annelie Kretzschmor
Eva Widermann & Annelie Kretzschmor

Con toda esta información, y después de ver, además, un montón de imágenes que me sirvieron de inspiración, «mi Diosa» Dana se expresó así en nuestra performance para Las Noches del Huerto, tras la presentación que hacía la Diosa Isis.

—(Isis) La Gran Madre vio también la luz en las llanuras indoeuropeas. Y desde allí viajó a muchos lugares del mundo, dando nombre a los ríos, y también a la estirpe de los hombres y mujeres que amaban a los árboles y adoraban las colinas, los Tuatha Dé Danann (tuaza di daenan), los hijos de Dana.
—(Dana) El alimento de la vida y de la muerte cuece en esta marmita. Cualquier sorbo contiene un poco de ambos. No se puede ver la luz si no se toma de él. Pero, igualmente, en cada trago está contenido el poso de oscuridad imprescindible.
—(Coro) ¿Quién eres tú, mujer del bosque, la que cocina en el gran caldero?
—(Dana) Soy la Señora de las aguas y de las tierras vírgenes. La que nutre a los dioses. La madre eterna. Diosa de la fecundidad y los ciclos inmutables: vida, muerte y renacimiento. Todo sucede y se repite, una y otra vez, en la rueda del destino. Todo nace, todo crece y, cuando llega su tiempo, todo tiene que morir. Para volver a surgir a otra forma y otro mundo.
(Pausa para que suene la música. Se sube y se baja. Dana habla cuando baje)
»Dana, Agua del Cielo, es el nombre que me dieron algunos de mis hijos. Aquellos que me llevaron en su peregrinar, desde la tierra de los grandes ríos nombrados en mi honor, primero el Don, luego el Danubio; hasta los países celtas. Pero otros hijos me han nombrado de otros modos. Ana, Anu, Danu… incluso Anna Purna en la India lejana.
(Pausa para que suene la música. Se sube y se baja. Dana habla cuando baje)
»En realidad, ¿qué importan los nombres? Si yo sé lo que soy.
»Pero, ¿y vosotros? ¿Seríais capaces de reconocerme? Pensadlo bien, porque es muy posible que en algún momento seáis puestos a prueba. Puedo ser la anciana sabia o la joven y hermosa doncella. O también la madre amante y fecunda. Los tres rostros son aspectos de la misma realidad, como lo son las fases de la luna. Y si alguna vez creéis haber perdido mi favor, acudid a un lugar donde se junten tres corrientes de agua, susurrad mis tres nombres y honrad mi triple naturaleza. Y yo acudiré en vuestra ayuda. Pues, ¿qué madre no haría eso por sus hijos?


Diosa Dana astada

jueves, 25 de mayo de 2017

Diosas del Huerto - Las protagonistas

MAMA QUILLA
La diosa inca de la luna

Octavio Cordova
 Octavio Cordova (OctavioGfx)

Y llegamos a América, en este viaje mitológico que tuvo como fin escribir un guión.
         He de decir que, después de las complicaciones halladas en África y Oceanía, la elección de una divinidad femenina, ligada a la luna, que representara en su conjunto al continente americano resultó en comparación mucho más sencilla. Enseguida resaltó entre las distintas creencias que iba repasando la figura de Mama Quilla, divinidad quechua que cumplía mis objetivos principales.
         Al principio de este estupendo artículo de Guillermo Llerena Cano vemos reflejados sus principales atributos, que son al tiempo las razones de que Mama Quilla y yo nos aviniéramos tan bien a la hora de construir mi performance:

Diosa inca de la luna

 

Mama Quilla, diosa-madre de la fertilidad en la cosmovisión quechua.


La Luna ha sido el símbolo atemporal y universal que ha representado a la mujer en las creencias de todas las civilizaciones del planeta. Para el hombre primitivo la Luna era el símbolo natural de la esencia femenina, en contraste con la esencia masculina considerada de carácter solar. La íntima conexión entre muchos ritos de fertilidad femeninos y la Luna se manifiesta por su asociación con una simbología referente a los órganos reproductivos femeninos,  a la gestación y al parto.
         En las civilizaciones costeras y  andinas de América pre-hispánica el culto a la Luna fue ampliamente generalizado, aunque queda claro que no en todos los casos sus ritos ceremoniales  fueron registrados o simbolizados y en muchos otros adoptaron formas y manifestaciones confusas.
         En la cosmovisión inca, la madre Luna (Mama Quilla), hermana y esposa del padre Sol (Taita Inti)  era la guardiana y protectora de todas las manifestaciones y aspectos femeninos del universo quechua. Los cambios que el astro manifestaba durante su ciclo orbital derivaron en  un calendario lunar que regía diversos aspectos del universo andino y funcionaba de manera paralela al calendario solar. En términos específicos, la Luna y sus fases indicaban los periodos de gran fertilidad de la tierra (Mama Pacha) y ejercían influencia directa en la fertilidad de las mujeres.
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dioses incas

En la religión inca Mama Quilla era la hermana y esposa del dios Sol Inti. Se la conocía también como Quilla, Illa, o Mama Illa. En algunas tradiciones también se dice que es hermana del primer hombre Manco Capac y madre de Mama Oello. Su representante en la tierra era la mujer del emperador inca. Supervisaba los matrimonios, las fiestas y los calendarios. 
         Representaba a la Luna y acompañaba a Inti en igualdad de rango en la corte celestial.
         También era considerada Madre del firmamento y, como tal, marcaba las épocas de las cosechas y asumía la protección de todo el universo femenino.
         A la diosa Mama Quilla estaba adscrito el fervor religioso de las mujeres, las que formaban el núcleo de sus fieles seguidores, ya que nadie mejor que ella podía comprender sus deseos y temores, y darles el amparo buscado.
         La plata se vinculó con la Luna, y en sus templos había objetos de ese metal. En el décimo mes del calendario inca Coya Raimi (Septiembre), se llevaba a cabo una celebración en su honor, un fiesta especial para las mujeres.

santuario luna quechua


El centro arqueológico de Quillarumiyoc ("Luna de piedra"), se encuentra ubicado a 3.600 m.s.n.m. en la provincia de Anta, departamento de Cuzco.
         Está considerado como el único centro ceremonial dedicado a la mujer, a lo femenino y su vínculo espiritual con la Quilla o Luna. En la imagen la huaca principal con la superficie tallada que simboliza generación de la luz y la luna.


Hipólita Ols
Hipólita Ols

Los incas veían a la luna como un gran disco plateado y las marcas o cráteres de la luna se atribuían a los rasgos de la cara de Mama Quilla. Cuando había un eclipse se decía que una serpiente o algún gran felino intentaba comerse a la diosa con lo que cada vez que había uno se armaba un gran jaleo para espantar al animal. Además de en Quillarumiroc, la diosa era adorada en diversos templos. En Coricancha, el templo del Sol de Cuzco, su estatua estaba rodeada de las momias en pie de las esposas de los emperadores incas. Por algo era la diosa más adorada por las mujeres incas.